Soy Francesco Orio, doctorando en Musicología por la Universidad de Pavía – Campus de Cremona, en el marco del proyecto ERC “Scribemus“. Mi investigación se centra en el estudio litúrgico y musical de fuentes catalanas de los siglos IX al XII, con especial atención a los aspectos notacionales y melódicos del repertorio. Durante el Màster oficial de Recerca Musical cursado en la ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya, Barcelona), tuve la oportunidad de realizar unas prácticas externas en el CRAI Biblioteca de Fons Antic, donde colaboré en la catalogación de villancicos y oratorios conservados en dicha institución.

Cuatro fragmentos en pergamino, pertenecientes todos a una misma hoja de un manuscrito con notación musical aquitana tardía, fueron encontrados bajo la cubierta, en correspondencia con el lomo, en el libro con signatura CM-563, procedente del Monasterio de Sant Cugat del Vallès y custodiado en el CRAI Fons Antic de la Universitat de Barcelona.
Estos fragmentos, utilizados como refuerzo en la encuadernación – una práctica común durante siglos, consistente en reutilizar hojas de manuscritos en pergamino en desuso para reforzar nuevos libros de uso – han sido analizados e identificados como pertenecientes a un antifonario de la segunda mitad del siglo XIII. Los fragmentos presentan características notacionales particulares y contienen un repertorio musical que muestra una variante identificada como típica del área catalana. A continuación, se ofrece un breve análisis de los fragmentos y de su contenido musical.
La reconstrucción de la forma original del fragmento ha sido posible gracias al análisis del contenido textual y musical de los propios fragmentos. Se ha podido comprobar que los cuatro recortes, colocados uno al lado del otro, encajan perfectamente (salvo una estrecha franja de pocos milímetros), como se evidencia en la continuidad del texto y de la notación musical. Los cuatro fragmentos fueron utilizados para reforzar el lomo, manteniendo el mismo lado del pergamino orientado hacia el exterior en todos los casos. El orden original se respetó, salvo en el caso del último fragmento, colocado en la parte inferior, que fue rotado 180 grados en sentido vertical. Una vez rotado este último y colocados los fragmentos de forma contigua (idealmente), fue posible reconstruir el contenido del lado visible del pergamino:
Seraphim stabant su[p]er illud sex ale uni et sex ale alteri. Aspice domine
de sede scta tua et cogita de nobis inclina (deus meus) [aurem tuam et au]di a(p)peri
oculos tuos et vide tribulacionem mostram. Ne irascaris domine nimis et ne ul(…)
Este texto corresponde a dos versículos y un responsorio utilizados en ocasiones litúrgicas dedicadas genéricamente a los profetas (De prophetis). Concretamente, los cantos son los siguientes (texto normalizado):
- Seraphim stabant super illud sex alae uni et sex alae alteri → Cantus ID 007875a, versículo del responsorio Vidi dominum sedentem (007875);
- Aspice domine de sede sancta tua et cogita de nobis inclina deus meus aurem tuam et audi aperi oculos tuos et vide tribulationem mostram → Cantus ID 006126, responsorio;
- Ne irascaris domine nimis et ne ultra memineris iniquitatem nostram → Cantus ID 006126b, versículo del responsorio anterior.


Gracias a la reconstrucción del texto ha sido posible determinar que falta una fina tira de pergamino entre el tercer y el cuarto fragmento, correspondiente a unas pocas letras (por ejemplo, “omin” de domine en la tercera línea). La presencia de un custos al final de la primera línea en el margen derecho – una señal utilizada al final de la línea para indicar la altura de la primera nota de la línea siguiente – confirma que no hay más contenido a la derecha del cuarto fragmento.
El versículo Ne irascaris domine resulta especialmente interesante por su escasa difusión: excluyendo este fragmento, se encuentra solamente en ocho fuentes, que son las siguientes:
|
Signatura |
Siglo |
Folio |
Fiesta |
|
E-Bbc (Barcelona) M 662 |
XV |
094v |
De Prophetis |
|
E-Bbc (Barcelona) M 706 |
XV |
090r |
De Prophetis |
|
E-Gs (Girona) ms. 45 |
XII |
034v |
De Prophetis |
|
F-Pn Lat. 1090 |
XII |
108v |
De Prophetis |
|
F-Pn Lat. 780 |
XI |
122r |
In tempore belli |
|
GB-WO F.160 |
XIII |
091v |
De Prophetis |
|
I-AO 6 |
XIII |
040v |
De Prophetis |
|
I-MZ 15/79 |
XII |
160v |
De Prophetis |
Las tres primeras fuentes provienen del área catalana; París 1090 procede de Marsella, mientras que París 780 es el célebre Gradual de Narbona, que en el siglo XI era la archidiócesis a la que pertenecía la mayor parte del actual territorio catalán. Las últimas tres fuentes (Worcester, Aosta y Monza) completan la lista. Sin necesidad de asumir conclusiones precipitadas, sí puede afirmarse que la difusión de este versículo es extremadamente limitada, y que el hallazgo de un nuevo fragmento – el cuarto localizado en Cataluña – constituye un dato significativo e importante para el estudio de la evolución del repertorio del canto llano a lo largo de los siglos.
La notación de este fragmento, que he definido como aquitana tardía, presenta rasgos característicos que la vinculan a una variante local propia del área catalana. Esta variante difiere del proceso evolutivo que llevó de la notación aquitana a la cuadrada en otras zonas de la península ibérica y de la actual Francia. En concreto, me refiero (resumiendo) al uso sistemático de dos formas distintas de la clivis (dos notas descendentes) en lugar de una única forma. Tanto en neumas aislados como en compuestos, esta figura puede aparecer – y efectivamente aparece – con una forma curva y un trazo continuo (como en las notaciones adiastemáticas más antiguas, incluida la catalana), en lugar de representarse mediante dos puncta verticales separados. Esta característica se observa en todas las fuentes catalanas de los siglos XIII y XIV con notación aquitana tardía, a veces denominada aquitano-cuadrada.

En cuanto a la datación del fragmento, además de la notación, existen varios indicios, pese al pequeño tamaño de los fragmentos, que permiten situar esta fuente hacia finales del siglo XIII o principios del XIV. El más evidente, a mi parecer, es la inicial “N” del versículo Ne irascaris domine: dicha inicial aparece algo elevada respecto al resto del texto, lo cual se considera una práctica generalizada a partir de finales del siglo XIII. La escritura es una minúscula carolina, aunque presenta ciertos rasgos que sugieren una transición hacia una escritura gótica temprana (por ejemplo, la coexistencia de dos formas diferentes de la letra “d”).
En conclusión, este breve texto, sin pretensión de ser un análisis exhaustivo, pretende poner de relieve la importancia de este tipo de materiales, fundamentales para reconstruir la historia cultural e identitaria de una región, ya que constituyen un testimonio perdido de una tradición hoy documentada en muy pocas fuentes conservadas. Es muy probable que el archivo del Fons Antic de la UB conserve muchos más ejemplos de este tipo, que merecerían ser identificados, analizados y difundidos de forma sistemática.
Francesco Orio
6 de junio de 2025

















